Carta a OT
Estoy desfasado. Hoy me he dado cuenta, por medio de los 40 o de la Mtv, de que mis estilos y grupos musicales no existen, eclipsados bajo la atmosfera pop que inunda todos los rincones del universo musical. Dos enigmáticas letras inundan todos mis pasos por la senda de la música actual, esas son OT.
¿Qué es OT? dirán algunos, los menos. Pues bien, OT es sinónimo de la muerte de la creatividad, la muerte del esfuerzo, la muerte de empezar desde abajo y llegar a lo más alto teniendo que trabajar día a día. OT es sinónimo de fama fácil, rápida y efimera en algunos casos. ¿Se supone que por pasar un tiempo en una academia donde te enseñan los que otros muchos antes que tú ya aprendieron y consiguieron destacar precisamente por no ser el producto de una máquina de cantantes clónicos, ya eres un artista? Nadie podrá llamarse artista después de salir de un producto que descansa bajo una mullida superficie de billetes, por mucho que lo intenteis, jamás podreis ser nadie en la música, porque ninguno de vosotros sería capaz de componer, aprender y sobre todo, ser vosotros mismos en el mundo en que os moveis. Seguis la estela que el providente paso del dinero os marca, dicen que la música es una forma de expresion, pero para vosotros es un medio, un simple medio para llegar a ser conocidos, que no ser alguien, en un mundo que siempre hay que luchar.
Entrar en OT es una pérdida en cuanto a vosotros mismos. En la lucha que cualquier aficionado a la música emprende cuando decide hacer de ello algo más que su afición, vosotros perdisteis el don de recoger experiencias, de aprender a definiros, de ser vosotros, en definitiva, de poder crear vuestra música sin que nadie os diga cómo hacerlo. Sois un producto, un simple y mero producto con el que sacar beneficios y nutrir a la muerte de la música. Acaba el arte y comienza la supervivencia.

